Hace unos días retornaba a Lima, después de un muy largo viaje por tierra, iba acompañado por mi padre, hermano y un amigo, y mi padre conductor de ruta, bastante experimentado menciono que en al camino a la altura del Km 546 la Panaméricana Sur, se habían descubierto unos fósiles de aproximadamente 5 millones de años de antigüedad, nos pareció tan interesante ese hecho, que no pudimos pasarlo por alto y decidimos visitarlo.
Yendo desde Lima, se encuentra al lado izquierdo de la ruta, si vas de sur a norte se encuentra al lado derecho, como fue en nuestro caso, divisamos un humilde letrero el cual nos daba la bienvenida al Museo de sitio de Sacaco, entramos por una trocha y a ambos lados no podíamos dejar de notar que eso había sido parte del lecho marino, por la cantidad de conchas que allí había, también notamos lo que nos pareció a nosotros, residuos de lava volcánica enfriada y solidificada a través de muchos años.
Después de conducir la distancia de 3 Km por esa trocha, llegamos al museo de sitio en si, una construcción humilde de un solo ambiente que contenía los impresionantes restos fósiles, lo primero que observe fueron lo que parecían ser parte de la columna vertebral de un ser gigantesco, las vértebras las pueden comparar en volumen con una bolas de bolos.

Si mirabas hacia el fondo de la habitación se podía ver una ilustración con los antiguos habitantes de nuestra tierra, es decir, lo que ahora es nuestra tierra y hace algunos millones de años era lecho marino, realmente impresiona pensar en eso. Aunque más fue mi impresión al bajar la mirada y poder ver al fin al fósil casi completo de la ballena, estaba su cabeza completa, sus vértebras, sus aletas, solo faltaba parte de su cola, que había sido extraída por algunos inescrupulosos. La ballena no era tan grande como esperaba, pero el solo pensar en el tiempo que paso desde el día en que murió hasta el día en que la conocí me dio mucho en que pensar.
Al seguir con la visita por el museo, nos topamos con algo no menos sorprendente, un colmillo del depredador de las ballenas que en esa época habitaban nuestros océanos, el “Carcharodon Megalodon”, para los que no tengan idea de lo que les hablo, se trata de un tiburón pre-histórico, para que se den una idea del tamaño de este depredador, el colmillo tiene la misma forma y estructura que el colmillo de un tiburón blanco, es decir, de forma triangular y con los filos aserrados, pero del tamaño del puño de u hombre adulto, imaginen el tamaño del espécimen dueño de unos colmillos de ese tamaño, también podíamos apreciar muestras de colmillos de tiburones actuales en comparación al del Megalodon, y realmente las diferencias en tamaños eran enormes.
Cuando pensamos que la visita estaba terminada, la persona que nos mostraba el museo, nos dijo, que existía otra ballena a unos 200 metros de la humilde construcción, aun se realizaban trabajos de recuperación con esta segunda ballena.
Finalmente nos encontramos con una vitrina llena de souvenires del museo, tales como collares con colmillos de tiburones de distintos tamaños y de variados precios, también habían pequeñas piedras con restos fósiles de pequeños cangrejos.
Era momento de continuar con nuestro viaje hacia nuestros hogares, pero mientras nos alejábamos de este pequeño museo de sitio de Sacaco, no podía dejar de pensar en la inmensidad del universo y el tiempo, y de las maravillas que concentra nuestro hermoso país, no dejemos que se pierdan en el olvido, visitémoslas y conozcamos mas a nuestro hermoso Perú.
Saliendo del Museo de Sacaco, hacia el norte a un poco mas de 1 Km hacia el lado izquierdo de la ruta podemos encontrar un aerolito, es una piedra de regular tamaño a unos pocos metros de la carretera, al parecer esta roca espacial cayo del cielo hace muchísimos años. La roca mide aproximadamente 1.50 metros de altura y unos 80 cm. de diámetro, si la ven podrán notar en su superficies pequeños cráteres como se ven en la superficie de la luna, los cuales pudieron ser producidos por el choque de este con otros cuerpos en el espacio. Piensen en el tamaño de esta piedra antes de cruzar nuestra atmósfera e impactar con nuestra tierra, todo lo que se desintegro de ella al cruzar nuestra atmósfera, tomando en cuenta que aerolitos como esos la cruzan todos los días y no llegan a chocar con la tierra porque se desintegran en el camino y llegan a la tierra como arena.
Para terminar con este articulo sobre las ballenas de Sacaco, aunque no tenga nada que ver, unos 5 o 6 Km mas al norte se ubica un pequeño pueblito de pescadores llamado Lomas, pero sobre la carretera hay un restaurante humilde, creo que se llama “Las Brisas de América”, si pueden parar ahí, háganlo, y pidan un sudado de corvina, no se arrepentirán.